Celo por la casa de Jehová “El puro celo por tu casa me ha consumido.”—Sal. 69:9. 1. ¿Qué mensaje poderoso se proclamó en la primavera de 29 E.C.? CORRE la primavera del año 29 de la era común. En el desierto de Judea aparece un personaje impresionante vestido con ropa de pelo de camello y cinturón de cuero. Es Juan el Bautizante.

Y además, en mi amor por la casa de mi Dios, el tesoro que tengo de oro y de plata, lo doy a la casa de mi Dios, además de todo lo que ya he provisto para la santa casa, Marcos 11:15-17 Llegaron a Jerusalén; y entrando Jesús en el templo comenzó a echar fuera a los que vendían y compraban en el templo, volcó las mesas de los cambistas y 1 Timoteo 3:15: 15 Y si no fuere tan presto, para que sepas cómo te conviene conversar en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios vivo, columna y apoyo de la verdad. Hebreos 10:25: 25 No dejando nuestra congregación, como algunos tienen por costumbre, mas exhortándonos, y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca. El celo de Dios es una preocupación por el bienestar de su pueblo; su determinación de que nada surja entre él y ellos que pudiera engañar, minar o destruir (Ex. 20:5; Dt. 5:9; Jos. 24:19). Como es el único Dios verdadero, la salvación sólo se encuentra en él; que el hombre siga a cualquier otro dios es un engaño que lleva a la El celo por tu casa me consume; sobre mí han recaído los insultos de tus detractores.

celo por la casa de dios Cuando Jesús anduvo en la tierra, testificó: “El celo por la casa de mi Padre me consume” (Ver Juan 2:16-17). Ahora, Su mensaje a los cristianos en Sardis, y a nosotros hoy, es este: “Disfrutaron de mi favor, con una buena reputación por doquier.

2. Que en ese lugar esté la presencia de Dios y la acción del Espíritu Santo (13-18). Jacob vio a Dios en lo alto de la escalera y tuvo conciencia de su presencia. Luego unge la piedra y la levanta como señal de de un hecho y una declaración profética. El aceite que él vertió sobre la piedra simboliza dos cosas: Celo por la casa de Dios. Introducción: Nos acostumbramos a vivir en nuestra casa y a no tener otra vista que no sea las ventanas que nos rodean. Nos acostumbramos a no abrir las cortinas. Y porque no abrimos completamente las cortinas nos acostumbramos a encender más temprano la luz. Tal anhelo de una vida con Dios, en la casa de Dios, concluye lo que es quizás el salmo más conocido y amado: «Y en la casa del SEÑOR moraré por largos días» (23:6). A través de la obra expiatoria de Jesucristo y la unión con Él por el Espíritu Santo, los pecadores pueden llegar a ser hijos y familia de Dios.

Los celos son un pecado cuando es un deseo de algo que no te pertenece. La adoración, la alabanza, el honor y la adoración pertenecen sólo a Dios, porque sólo Él es digno de ello. Por lo tanto, Dios es celoso con razón cuando esa adoración, alabanza, honor o devoción es dada a los ídolos. Esta es precisamente la clase de celos a los

Celo por la casa de Dios Introducción: Nos acostumbramos a vivir en nuestra casa y a no tener otra vista que no sea las ventanas que nos rodean. Nos acostumbramos a no abrir las cortinas. Y porque no abrimos completamente las cortinas nos acostumbramos a encender más temprano la luz. Y a medida que nos… celo por la casa de dios Cuando Jesús anduvo en la tierra, testificó: “El celo por la casa de mi Padre me consume” (Ver Juan 2:16-17). Ahora, Su mensaje a los cristianos en Sardis, y a nosotros hoy, es este: “Disfrutaron de mi favor, con una buena reputación por doquier. Apr 08, 2014 · La Familia de Dios Ontario 3,175 views 41:17 Yiye Avila Predicaciones 2020 💞 ¡Cuidado, Estos Son Enemigos De La Oración! 🙏 Predicación Poderosa - Duration: 57:35. Y al estar acostumbrados nos olvidamos de las bendiciones de Dios. Juan 2:13-21 (Ver. 13-14) La bendición de la casa de Dios. ¿En que hemos convertido la casa de Dios? Damos gracias a Dios por el momento histórico que estamos viviendo, si usted tiene una Iglesia, usted esta gozando de una bendición que otros quizás no tienen. Los celos son un pecado cuando es un deseo de algo que no te pertenece. La adoración, la alabanza, el honor y la adoración pertenecen sólo a Dios, porque sólo Él es digno de ello. Por lo tanto, Dios es celoso con razón cuando esa adoración, alabanza, honor o devoción es dada a los ídolos. Esta es precisamente la clase de celos a los por eso, así dice el Señor DIOS: `Ciertamente en el fuego de mi celo he hablado contra las demás naciones y contra todo Edom, que se han apropiado para sí de mi tierra como posesión, con alegría, de todo corazón {y} con desprecio de alma, para dejarla como presa.' ``Por tanto, profetiza acerca de la tierra de Israel, y di a los montes y